1 oct. 2009

"El Anochecer"


Ella, allí parada tan esbelta, tan increíblemente bella, todavía no puedo creer que sea ella, la veo todos los días desde mi nacimiento, noto que una lagrima roda en su rostro a un mismo horario todas las noches, sentada parada de cualquier modo pero nunca se mueve, quiero poder acercarme pero se me hez extremadamente imposible, quiero apenas susurrarle lo que nunca pude, quiero ahogar mis penas y poder decirle lo que nunca llegue a decirle, su rostro era tan igual que la última vez que la vi en vida.
Hoy como todas las noches aparecerá sentada en mi balcón mirando arriba las estrellas, el estrecho cielo, pero yo me pregunto, Por qué ha de sentirse triste, quiero suponer que es su alma intranquila, la que no la deja descansar, me he preguntado además si yo seré como ella, con ese rostro que parece de seda.
 Lastimosamente no dormí en mi cuna, por lo tanto no he podido verla, trato de darme cuenta todo esto que me pasa, tengo una semana de vida y aún veo a mi madre sentada en mi balcón, no entiendo como pudo pasar, ella me ha dado la vida pero la de ella no esta. Cuando duermo siento que alguien me besa, yo creo que después de estar parada en mi balcón, me saluda y me da las buenas noches, para que duerma bien, pero solo lo hace cuando yo me encuentro profundamente dormida, es injusto no tenerla, y no verla siquiera mover su cuerpo, como la vi por primer vez aquel 2 de octubre, pero a su beso lo siento siempre, eso me hace tan bien. A veces me siento sin ejemplo de vida, es tan extraño sentir todo esto, con tan solo unos días de haber nacido, pero yo puedo captar y sentir más que a un adulto, que con tantas fuerzas que cree tener sin embargo cae en una depresión impresionante y luego se encuentra como mi Padre tumbado en su cama sin ganas de querer hacer nada, yo creo que lo que le falta para estar bien y dejar descansar a mi Mamá es que pueda imaginarla en el balcón como lo hago yo a cada anochecer, pero sin embargo duele, me duele tanto y de tanto  que lo siento, a veces me hacen creer que la culpable soy yo, pero resisto, todo esto me hace acordar como cuando mi hermana recalca siempre que la escucha todas las noches, me parece bueno que la escuche, pero una vez que termina de decir eso, trata de enroscarme con sus palabras de una nena mayor de edad, diciendo en ciertas palabras que la culpa la tengo yo, lo recuerdo cuando estoy por dormir y sus palabras retumban en mi cabecita; Muchas veces a causa de eso, no puedo dormir y no me queda otra que llorar.
- “Papá es Sofía la culpable, yo no quería una hermanita y mamá tuvo que hacer el esfuerzo de irse para que naciera con Vida”´
No puedo evitar sacarme esas palabras tan crueles de mi cabeza, eso me hace pensar que la culpable soy yo, que tristeza llevo dentro, quiero ver a mi madre poder moverse reírse y no ver solo sus lagrimas.
Han pasado dos años y mi hermana me odia, trato de explicarle como puedo que yo supe y viví todo esto que es lo que pasa hoy en día, que la quiero a mi madre tanto como ella la quiere, que no importa la edad ni el tiempo, con tan solo verla dos segundos antes de su fallecimiento me fueron suficiente como para darme cuenta que fue la que me cuido, beso y canto durante 9 meses largos.
Mi padre mira una cajita que esta sobre la mesa de luz a su alrededor tiene velas de todos colores, y cada 2 de Octubre durante estos dos años que han pasado las prenden, y mi padre reza y reza, el me ha dicho que allí se encuentra mi mamá, yo a mi madre la sigo viendo todas las noches, me hace tan bien verla, pero a la vez mal, por que no la veo bien, la veo triste y sigo con el mismo pensamiento de hace dos años: A mi madre la veo intranquila, como quisiera que pudiera estar en paz y tranquilidad se ve que hay algo que no al deja estar de esa manera, ojala pueda saber que es es.
Mi hermana esta hablando con mi papá en el living, me parece que es algo importante, o por lo menos para ellos, ya que hablan con seriedad, y con tristeza de por medio, por lo que he escuchado quieren remediar el dolor que llevan dentro, así mamá pueda estar bien, me hizo tan feliz escuchar que quieran que mamá este en paz, por que no se han dado cuenta durante estos dos años que mi madre no ha estado tranquila desde que mi padre no deja de llorar y tumbarse en su cama, desde que mi hermana dejo todo, por el dolor inmenso que uno siente. Todavía no se que es lo que van hacer, trato de imaginarme y con ansiedad espero a la noche así veo el rostro de mi madre, ojala pudiera verla sonreír, y así quedarme tranquila que mi padre hizo algo para que mi mamá estuviera bien.
Llego El anochecer, miro mi balcón que como de costumbre suele estar la figura de mi madre parada allí, mi padre se ha ido con mi hermana y a mi me han dejado con una señora, gorda, y de carácter agresivo, es ella la que me cuida, cuando mi padre trabaja mientras mi hermana cursa sus estudios, es buena pero a veces me da miedo cuando tose, parece que el piso se mueve todo. Anabel es como se llama, es mi niñera, ella duerme es una cama casi al lado mío, yo sigo despierta pero ella se encuentra en su quinto sueño, quiero saber donde esta mi padre, y me siento preocupada por que no veo a mi madre en el balcón, no entiendo que es lo que pasa, mi padre todavía no vuelve, y me estoy dormitando. No puedo dormir si no la veo, la quiero ver feliz, quiero ver en su rostro una sonrisa, no me puedo dormir sin verla. Me dormí, pero en el transcurso del sueño, mi subconsciente quería despertarse. Era la primer noche en que me dormí sin ver a mi madre, en ese momento sentí un beso tan Sueve lento, y tan tierno, en eso escuche una voz armoniosa que me decía al odio
-Te Quiero Hija mía, me duele no tenerte cerca, pero Gracias por existir, sos la que guia mi camino, yo ahora soy feliz estoy en paz y en tranquilidad.
No puede ser, era mi mamá, la voz de ella me despertó, pero no la vi en el balcón no sabia que hacer, estaba todo oscuro, y solo podía escuchar a los grillos cantar. Eran las 8:00am cuando mi padre llego con mi hermana, hablaban de que alguien o algo iba a estar mejor, pero no entendía de que, cuando me ven me llevan hacia el living y comenzaron a hablarme, me comentaron acerca del sueño de mi mamá, no entendía bien a que querían llegar, pero me supieron explicar, que ellos cumplieron el sueño, y que de ahora en mas podríamos vivir, sin depender de nuestra nostalgia que nos mataba de a poco, entonces fue cuando entendí, que lo que habían hecho, era hacerla feliz a mi madre, por eso que es que ella se despidió con un beso, esa noche, hace tanto que no sentía uno de esos. El sueño de María, es así como se llama mi madre, era que una vez de su muerte desearía que la cremasen, eso era exactamente lo que habíamos hecho, pero lo que ella quería además, era que sus cenizas fueran arrojadas al mar, pero no podíamos hacerlo, por que nuestras tristezas y nostalgias no nos lo permitían, por lo tanto estaba en mi casa, y era así como todos los 2 de Octubre le rezábamos, eso nos hacia muy mal, pero a la vez mi madre no estaba en tranquilidad, con los llantos de noche, con los pensamientos en vano, todo era malo, hasta que todo esto tan feo que sufríamos, paso. A partir de aquel día nosotros estamos bien, por que sabemos que mi mamá es feliz, y la felicidad de ambos es compartida, yo hasta el día de hoy no puedo creer que con tanto sufrimiento no me he dado cuanta de las cosas tan hermosas que me rodean, mis pensamientos de la culpabilidad nunca me dejaban dormir, pero ahora entiendo, y tengo todo mas claro, por que yo soy la que guia su camino, si mi madre no estaba en paz y tranquilidad  yo nunca me iba a sentir feliz, por que mi felicidad era la de mi madre, entonces ahora entiendo que la felicidad de cada hijo es la felicidad de cada uno de sus padres, yo soy completamente feliz, a pesar de que una porción de mi este incompleta, recuerdo su beso en momentos de tristeza y eso lo cura todo.

Por: Solange Avila

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